martes, 6 de noviembre de 2007

El Mito

En el año 221 antes de Cristo, Qin Shihuang, primer emperador de China, comenzó a edificar una tumba real pese a pretender ser inmortal. El mausoleo se finalizó en treinta y siete años. La leyenda establece que para asegurar el más absoluto secreto, todos cuantos trabajaron en el proyecto fueron enterrados en vida junto al emperador difunto. No hubo supervivientes. A lo largo de los siguientes dos mil años, historiadores, buscadores de tumbas y aventureros sin escrúpulos han estado buscando el tesoro real oculto en el interior. ..

No hay comentarios: